
Organizado hasta el último detalle por Raquel Peña, de Raquel Papers, la presentación de mi primer libro «Obsesiones y jazmines» en Benicarló, fue todo un éxito.
El marco fue incomparable. El Restaurante San Rafael se puso manos a la obra ofreciendo un exquisito menú inspirado en los lugares que describe la novela. Original y delicioso.
Para redondear, todo maridado con los excelentes vinos de la Bodega Novos. Fueron cinco sabrosos caldos con personalidad propia.
Con todo ello, se creó un ambiente amable, familiar y en ocasiones expectante, como cuando Gema leyó pasajes de la novela entre plato y plato, recibidos con una merecida ovación. Fueron momentos muy especiales para mí, en los que casi se me escapa una lágrima.
Nadie faltó a la cita. Y era de esperar que ellos tampoco se lo perdieran. Allí, en un rinconcito, pasando ciertamente desapercibidos, se sentaron Gina y Jean Pierre con sus familias. Al lado de Gina, su amiga Sarah, y junto a JeanPi, su colega Philippe. Tampoco faltaron Isabelle y su sobrino Paul, e incluso la comisaria Sánchez y el teniente Courtois, eso sí, de paisano. Por cierto, Brigitte, la madre de Jean Pierre, llevó un precioso vestido estampado en flores, calcado al que llevó Grace Kelly en «La ventana indiscreta». Claudia, la madre de Gina, repartió un jazmín blanco a sus compañeros de novela. Luego me dijeron que se lo habían pasado fenomenal.
Mil gracias a todas y todos, y en especial a mis alborotadores amigos Marce y Juanjo. Ellos me llevaron de la mano hasta la orilla del Mediterráneo, donde «Obsesiones y jazmines», con toda su tripulación, nos embarcamos en un maravilloso crucero de lujo.
