Jubileo

Un día cualquiera para una nueva etapa Había mucha niebla hoy en Madrid. Cuando salí de casa apenas veía por dónde caminaba, y casi me tropiezo con mi vecina que estaba paseando a Gus. Las torres de la Castellana, esas moles que nunca han sido santo de mi devoción, lucían como gigantes decapitados, con sus cabezas sustituidas por una masa blanca y densa. Y el Piramidón sólo daba señales de vida con pequeñas luces dispersas, como pequeños ojos de animalillos escrutando a quien llega. Me dije, hoy es mi último día de trabajo y casi no veo el hospital,...

Read More